La historia de John

Con el sistema Hybrid™, la calidad y claridad de la audición de John han mejorado.

John rowland with his grandchild

Llegué al punto con mis prótesis auditivas en que mi audióloga dijo que ya no podía hacer nada más por mí. No oía a altas frecuencias y tenía problemas para mantener conversaciones con otras personas. También me era difícil oír otros sonidos, como sirenas de ambulancias, aunque podía oír el ruido general del tráfico.

Tampoco me era fácil mantener una conversación mientras conducía, y la radio del coche sonaba para mí como si fuera ruido. Soy profesor, y he tenido estudiantes que se quejaban de que los ignoraba (y no era este el caso: simplemente no podía oírlos adecuadamente con mi prótesis auditiva convencional).

Después de someterme a las pruebas para el sistema Hybrid, decidí seguir adelante. Aunque no me gustan los médicos ni las operaciones, no tuve problemas con mi intervención quirúrgica y dos días más tarde ya estaba trabajando de nuevo. Ahora ya no se ve ninguna cicatriz así que, si no llevo mi procesador de sonido, nadie sabe que tengo un implante.

Con el sistema Hybrid, la calidad y claridad de mi audición han mejorado. Estos aspectos del sonido eran todo lo que quería al final del día.

El sonido de las voces que oigo con Hybrid es precioso. Puedo oír muchas cosas que antes no podía, como los pájaros en los árboles. Incluso puedo oír los pitidos de los semáforos, no solo de mi lado de la calle sino también del otro lado. Puedo tomar parte en una conversación en vez de quedarme rezagado escuchando solo ruido, que es lo que me pasaba cuando utilizaba prótesis auditivas convencionales.

La gente solía pensar que era un ignorante, así que empecé a evitar mantener conversaciones. Ahora ya no tengo que aislarme.

Con mis prótesis auditivas convencionales podía oír sobre un 40% de los sonidos a mi alrededor. Ahora con mi sistema Hybrid calculo que puedo oír alrededor de un 85%. ¡Pero estoy un 100% mejor, esa es realmente la diferencia que ha significado para mí!