Problemas de salud en adultos

Hay numerosos problemas de salud cuyo síntoma o resultado es la hipoacusia.

Older man smiling

En esta página encontrará un resumen de algunos de los problemas de salud más frecuentes que pueden provocar hipoacusia. Tenga en cuenta que se trata de un resumen, no de una lista exhaustiva. Si desea más información sobre estas u otras enfermedades, consulte a su médico o especialista.

Neurinoma acústico

El neurinoma acústico (también conocido como schwannoma vestibular), es un crecimiento anómalo o tumor benigno en el nervio auditivo, cerca de la cóclea, encargado de transmitir los impulsos sonoros al cerebro. Un neurinoma acústico crece despacio pero puede provocar hipoacusia en el oído afectado y ejercer presión en los nervios o en los tejidos cerebrales a medida que va creciendo.  El neurinoma acústico afecta aproximadamente a una de cada 100.000 personas por año1, y es más frecuente en personas entre 30 y 50 años.

Las técnicas microquirúrgicas modernas suelen conseguir extraer los tumores de neuroma acústico, aunque a menudo provocan una hipoacusia profunda en el oído afectado.

Colesteatoma

El colesteatoma es un tipo de quiste en la piel del oído medio. Aunque puede ser de nacimiento, en general aparece como una complicación de una infección crónica del oído. Varias infecciones en el oído pueden hacer que se origine una presión negativa en el oído medio. Con el tiempo, el tímpano se retrae hacia el oído interno y llega a formar una bolsa o quiste a nivel de la piel. El quiste puede crecer e infectarse, lo que afectará a la audición, al equilibrio e incluso al funcionamiento de los músculos faciales. Los síntomas incluyen mareos, supuración del oído e hipoacusia en el oído afectado2.

Acueducto vestibular dilatado

Los acueductos vestibulares son canales estrechos y óseos que van desde el oído interno hasta bien adentro del cráneo. Se considera que un acueducto vestibular está dilatado si es mayor de 1,5 mm de tamaño, aproximadamente el diámetro de una cabeza de alfiler. Si un acueducto vestibular está dilatado, el conducto y el saco endolinfáticos también suelen crecer más de la cuenta. Las funciones del conducto y el saco endolinfático no se conocen con certeza, pero los científicos creen que ayudan a regular la cantidad de iones en el fluido del oído interno. Los iones ayudan a disparar las señales nerviosas que envían sonido e información sobre el equilibrio al cerebro. Las investigaciones sugieren que de un 5 a un 15 por ciento de los niños con hipoacusia neurosensorial o hipoacusia causada por daños a las células sensoriales dentro de la cóclea, tienen acueductos vestibulares dilatados3.

Síndrome de Meniere

El síndrome de Meniere es un trastorno del oído interno que afecta a la audición y al equilibrio. Provoca ataques repentinos de vértigo (una sensación de estar girando), tinnitus (timbrazos fuertes en los oídos), presión o dolor en el oído e hipoacusia temporal o permanente.  El vértigo puede causar también náuseas o vómitos. Se desconoce la causa del síndrome de Meniere, aunque podría estar relacionada con un desequilibrio de fluidos en el oído interno.  Se trata con medicamentos y, en algunas ocasiones, cirugía. Evitando la cafeína, el alcohol, el tabaco, la sal y el estrés pueden prevenirse ataques de vértigo.

Meningitis

La meningitis es una infección viral o bacteriana que provoca una inflamación de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Los síntomas más habituales de la meningitis son dolor de cabeza y rigidez del cuello asociados con fiebre, confusión y consciencia alterada, vómitos y la incapacidad de tolerar la luz (fotofobia) o los ruidos altos (fonofobia). Entre sus posibles complicaciones graves están la hipoacusia o la sordera. La meningitis puede estar causada por virus, bacterias u otros microorganismos, y menos frecuentemente por algunas drogas.

Otosclerosis

La otosclerosis es un crecimiento anómalo del hueso en el espacio detrás del tímpano (oído medio) y en el oído interno. Los síntomas incluyen tinnitus (timbrazos en los oídos), mareos y cierta hipoacusia. A medida que los oídos medio e interno van perdiendo su función se desarrolla hipoacusia severa y sordera.  Se desconoce la causa de la otosclerosis, aunque podría ser hereditaria. La pérdida de audición debida a otosclerosis suele producirse entre los 11 y los 30 años de edad. Las mujeres tienen el doble de probabilidades de padecer otosclerosis que los hombres, y el problema empeorará durante y tras los embarazos. En algunas ocasiones, la cirugía puede mejorar la hipoacusia debida a otosclerosis.

Medicamentos ototóxicos

Los medicamentos ototóxicos dañan el oído y son una causa frecuente de hipoacusia, especialmente en adultos mayores que toman medicamentos periódicamente. Los primeros síntomas suelen ser timbrazos en los oídos (tinnitus) y vértigo. La hipoacusia causada por un medicamento ototóxico tiende a desarrollarse rápidamente, pero la audición puede volver a la normalidad cuando se deja de tomar el medicamento. Sin embargo, algunos medicamentos pueden causar daños permanentes al oído interno.  Los medicamentos frecuentes que pueden causar hipoacusia incluyen: grandes dosis de aspirinas (de 8 a 12 píldoras al día), anti-inflamatorios no esteroideos, algunos antibióticos, diuréticos del asa utilizados para tratar la presión arterial elevada y el fallo cardíaco, y los medicamentos para el tratamiento del cáncer.

Presbiacusia

La presbiacusia es la pérdida progresiva de la capacidad de oír a frecuencias altas a medida que se envejece. Comienza al principio de la vida adulta, pero normalmente no interfiere con la capacidad de entender la conversación hasta mucho más tarde. Aunque depende de factores genéticos, es un síntoma normal de envejecimiento y es diferente de la hipoacusia causada por exposición a ruido, toxinas o agentes patógenos.

Hipoacusia súbita

La hipoacusia súbita es una pérdida rápida de audición (al menos 30 decibelios en tres o más frecuencias contiguas) que puede suceder repentinamente o durante un periodo de hasta tres días.4 Esto sucede a todas las edades, con igual incidencia en hombres y mujeres, aunque la mayoría de los pacientes tienen entre 50 y 60 años5. La pérdida de audición suele empezar con una bajada repentina de la audición en un oído, y el paciente puede sufrir también tinnitus, oído tapado y/o vértigo. Cualquier persona que padezca estos síntomas debe buscar atención médica inmediata.  No es muy habitual poder determinar de forma precisa la causa específica de este tipo de hipoacusia, ya que hay más de 100 causas posibles4. Algunos pacientes se recuperan por completo sin ninguna intervención médica, a menudo en los primeros tres días. Otros mejoran lentamente a lo largo de una o dos semanas. En los casos restantes en que la hipoacusia no mejora o incluso empeora, pueden seguirse una serie de tratamientos, incluyendo esteroides4.

Traumatismo

El traumatismo acústico consiste en una lesión en el mecanismo auditivo del oído interno provocada por un sonido muy fuerte. Esto puede incluir una explosión cerca del oído, disparos o música o maquinaria muy alta durante un periodo prolongado.   Los síntomas incluyen la pérdida de audición, que suele ser parcial e implicar los sonidos de tonos altos, y timbrazos o tinnitus en el oído6. La hipoacusia causada por traumatismo acústico puede empeorar con el tiempo.

 

 

  1. National institute on deafness and other communication disorders [online]. 2011. Disponible desde URL: http://www.nidcd.nih.gov.
  2. Cause of Hearing Loss – Cholesteatoma [online]. 2010. Disponible desde URL: http://deafness.about.com/od/diseasesandsyndromes/a/cholesteatoma.htm
  3. National Institute on Deafness and Other Communication Disorders. [online] 2007. Disponible desde URL: http://www.nidcd.nih.gov/health/hearing/Pages/eva.aspx
  4. National Institute on Deafness and other Communication Disorders, Sudden Deafness 2007.  [online] Disponible desde URL: http://www.nidcd.nih.gov/health/hearing/pages/sudden.aspx
  5. Wynne M, Fritsch M, Diefendorf A, Sudden Hearing Loss, The Asha Leader. 26 de diciembre de 2001. [online]Disponible desde URL: http://www.asha.org/Publications/leader/2001/011226/sudden_hearing_loss.htm
  6. Medline Plus 2011. [Internet] Disponible desde URL: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/article/001061.htm