La historia de Bob

Bob dice que un implante coclear le devolvió su audición y su vida.

Recipient Bob miller

Bob dice que nada le había preparado para lo buena que sería su audición con un implante coclear. En su testimonio, nos cuenta cómo las personas suenan igual que antes de sufrir hipoacusia, puede hablar por teléfono con sus nietos y oye sonidos que nunca había oído. Bob califica la transformación de “increíble” y dice que por primera vez en 20 años se puede comunicar como es debido. “Mi implante coclear me ha devuelto mi vida y ha supuesto mucho más tiempo libre para mi mujer, que siempre tenía que ocuparse por completo de mí”, comenta.  


Si está considerando someterse a un implante coclear, tómese el tiempo de leer la estimulante historia de Bob y de otros pacientes con implante coclear. También podemos ponerle en contacto con personas que han estado en una situación similar y pueden contestar a sus preguntas y ofrecerle consejos de primera mano. Al igual que Bob, también pueden tranquilizarle contándole las increíbles mejoras que supondrá este tratamiento en su vida.


 

La historia de Bob
Cuando me pusieron mi implante coclear, hubiera aceptado cualquier cosa que me permitiera volver a oír algo, pero no estaba preparado para que fuera tan fantástico. Me ha puesto de nuevo en contacto con la persona que yo era.

Mi implante Cochlear™ me ha devuelto mi vida y ha supuesto mucho más tiempo libre para mi mujer, que siempre tenía que ocuparse por completo de mí. Pero nada, absolutamente nada de todo lo que leí u oí tras saber que era candidato a un implante coclear, nada de lo que vi en Internet ni de lo que me dijeron las personas con las que hablé me preparó para lo fantástico que es.


Desde el primer día las personas suenan como lo hacían antes, como deberían sonar. El audiólogo me avisó de que este sería el peor momento, y al principio sonaba muy mecánico, pero en un par de semanas ya hablaba por teléfono con mis nietos.  ¡Increíble!  Mi sonido favorito es la voz de mis nietos.


Los estudios están disponibles, así que espero que la gente “haga los deberes”. Habría sido muy feliz simplemente oyendo como oigo ahora pero, bueno, vale la pena lanzar los dados otra vez y ver si sale bien y me ponen un segundo implante.


Preveía que oiría mejor en situaciones ruidosas y ahora no tengo que preocuparme por en qué lado de la mesa me siento, a qué lado de mi mujer camino, etc. Es la vida en estéreo, y por algo nos dieron dos orejas.

De verdad le digo que el sonido es fantástico. Lo importante es poder comunicarse con la gente.

 

La primera noche de tenerlo, me fui a casa, entré en la terraza cubierta y oí un sonido. Le pregunté a mi mujer: “¿qué es eso?”  Y ella me dijo: “Son los murciélagos gorjeando y volando alrededor de la casa”.
Nunca había oído eso, nunca. Después de 20 años entré y le dije: “Ahora puedo hablar contigo, ahora te entiendo”.

Desde luego, todo un regalo. Cuando me lo pongo, es como ponerse un par de gafas, puedo olvidarme de que lo llevo, igual que el resto de la gente.

Solo me doy cuenta de que lo llevo si empiezo a pensar en ello, pero normalmente paso todo el día sin siquiera notarlo. Ponerme un implante coclear es una de esas cosas que desearías haber hecho antes.

No dejo de preguntarle a mi audiólogo, todavía intento entenderlo: “¿Es que tengo una suerte tremenda o es que estas cosas son realmente fantásticas?”